Descripción: Los hombres somos animales con sed de sabiduría: ¡qué misteriosa y admirable especie de mamíferos!. Compartimos con los animales el arraigo al cosmos pero hemos buscado desde los inicios de la historia los secretos del mundo entero, de su vida, su destino; el secreto, en fin, de todo lo que existe o pueda existir.
La actividad comprometida en esa gozosa búsqueda se ha llamado históricamente Filosofía.
Ha llegado a tener el rango de "ciencia suprema", porque su rigor se apoya en la certeza de los principios absolutos. A pesar de las desventuras históricas de esta ciencia o "estilo de vida", nunca ha podido ser eliminada, porque ella responde al más hondo llamado de la naturaleza humana: contemplar la verdad última, desplegar las alas del espíritu hacia lo más perfecto. La verdad que buscamos en Filosofía es la de los principios, ya que en los principios se entiende todo lo demás.